

La ANSV insiste: ninguna entidad puede sola. La seguridad vial requiere:
● Autoridades locales actuando con contundencia.
● Conductores conscientes.
● Control efectivo.
● Municipios, empresas y organismos de tránsito
articulados.
● Una ciudadanía que entienda que cada decisión al volante
es una decisión sobre la vida.
La Agencia seguirá acompañando, alertando, generando
evidencia y diseñando estrategias. Pero la vida en las vías solo se salva si Colombia entera se compromete.
Un país que decide cuidar la vida
Pese al crecimiento histórico del parque motociclista y la
presión sobre el sistema vial, el país ha logrado desacelerar la
mortalidad relativa. La ANSV ha respondido con rigor y con
humanidad, demostrando que el enfoque basado en evidencia
funciona, pero que aún queda un camino enorme por recorrer.
Hoy, más que nunca, Colombia necesita una conversación honesta y colectiva.

¿Cuántas vidas podemos salvar si decidimos movernos
distinto?
El reto es grande, pero la respuesta es clara: en tiempos de
crisis, la vida es la prioridad. Y ese es el compromiso de este Gobierno.