
Llegaron los camiones. Llegó la gente. Llegó el ambiente de Mundial.
Kenworth Vino a rodar con la hinchada. Trochas, carreteras y ahora pistas urbanas que huelen a café y a gol. Cada camión que entró a Servi10 traía historias de ruta, de madrugada, de 18 ruedas aguantando el país.

*Servi10 se volvió vitrina*. La gente se acercaba. Se tomaba fotos. Tocaba la cabina. Hablaba con los conductores. Por un rato, la estación dejó de ser solo combustible para ser encuentro.

Porque une dos cosas que mueven a Colombia: *el transporte de carga y el fútbol*. El camionero que se mata en la vía también se sienta a ver la Selección. Y Kenworth lo sabe.
La Caravana Mundialista no es solo branding. Es decirle gracias al que mueve la economía con las manos al volante. Y hacerlo en una EDS como Servi10 le da el toque local. Aquí no hay evento cerrado. Hay café, hay sancocho, hay charla de ruta.